20 jun. 2017

El Espejo de Cookiecruz




Holaa !! Aquí vengo con una nueva historia terminada... decir que esta historia la terminé hace un par de meses pero con el trabajo y un par de cosas no he ido añadiendo entradas en mi blog.
Primero dar las gracias a Esme, por dejarme disfrutar de esta historia y sobre todo por hacérmela llegar para mi cumpleaños... Me encanta!! Y segundo dar las gracias a Estefanía por esos ratitos de charla mientras iba disfrutando de esta historia...
Yo tengo que decir que es la tercera historia que leo de Estefanía y tengo que decir que le tenía muchas ganas pero por una cosa o por otra la iba dejando. Si habéis leído algunas de las anteriores historias de Estefanía sabréis un poco que nos vamos a encontrar en esta historia...

Personajes Principales :)

En esta historia nos vamos a encontrar con Ariz, Val, que es el personaje principal, es organizadora de eventos y YouTube de moda y belleza. Y con Érica que desde primer momento tienen mucha afinidad aunque en verdad Val no va a saber nada de ella, pero desde el primer momento se convierten en Amigas. Y Como no... Nos vamos a encontrar el buenorro y guapo Tristán... pero a la vez un poco capullín... ya sabréis por qué...


¿Qué nos vamos a encontrar en esta historia?

Todo empieza con el despido de Valentina y donde tiene que volver a empezar de nuevo con nuevo hogar y nueva mudanza, pero nada más pisar el portal y descuidarse ya le habían robado uno de sus muebles... (No os voy a decir cuál) joajana.
Nos vamos a encontrar muchos momentos de risas entre Val y Érica, y sobre todo mucha tensión entre Val y Tristán... Ninguno de los dos se quiere enamorar... pero... ¿podrán evitarlo?
Vamos a tener entre ellos una especie de Juego que a la vez le sirve para estar juntos y donde él será el travieso ya que la pondrá en situaciones difícil y a la vez divertida, donde Val, se tendrá que enfrentar a situaciones un poco difícil o ridículas...
Yo tengo que decir que hay momentos que yo no hubiera sido capaz de llegar hasta donde llega Val...


Otra de las cosas que nos vamos a encontrar será con el capítulo 33 donde será un capítulo que nos servirá para conocer a Tristán y saber un poco el porqué es así con Val.

Una novela Divertida con muchos momentos en lo que me he reído muchísimo, con intriga, y sobre todo con  mucho amor...

¿Serán capaz Val y Tristán de superar todo y estar juntos? ¿Quién será la abuela chismosa? ¿Conservarán Érica y Val su amistad?

Momentos divertidos que nos vamos a encontrar en esta historia


La verdad es que no me gustaría revelar muchos momentos ya que si te decides a leerla no te va a sorprender... a mí me gustaría dejaros la primera parte y espero que Estefanía y Esme no se enfaden ja, ja, ja

Os pongo en antecedente ... Valentina se muda a un nuevo bloque , y como todas sabéis en cada bloque siempre hay una mujer mayor que lo sabe todo y que es la cotilla de la comunidad... pues Valentina tiene la suerte o la desgracia de ser a la primera persona que se encuentra nada más llegar ...

- abuela - ¿por quién pregunta?
- Valentina - Venía buscando a papa Noel, se dejó algunos bártulos más de la cuenta en mi casa ¿le has visto por aquí? Ando como loca por toda la ciudad en su búsqueda!

- Abuela- Pues mira al gordo hace tiempo que no lo veo por aquí, Pero tal vez cierto que Peter pan se alegra de conocerte. Bienvenida a Nuca Jamás.

No me gustaría dejar pasar también de quedarme con la bonita amistad que nace entre Érica y Valentina, me ha gustado mucho y sobre todo me quedo con la historia de Amor de Valentina y Tristán...

Así que si quieres disfrutar de una buena historia, reírte y sobre todo enamorarte... no puedes dejar pasar la oportunidad de leer esta  historia ya que es ideal para este veranito...

La podéis encontrar pinchando en las fotos de abajo y será vuestra :)




30 may. 2017

Novedades de Junio

Hola!! empezamos el nuevo mes, y aquí os traigo algunas de las novedades que vamos a poder ir encontrando en este mes :) 
Recordar que podéis comprarla directamente desde el enlace de cada libro o también abajo del todo donde estarán todos los libros :) 





24 may. 2017

Bujias de Pasión

Capítulo 10

            —Si yo gano, me pedirás perdón por todas las burlas que llevas haciéndome desde que nos conocemos… ¿te parece?—dijo Robert muy seguro de sí mismo.
            —¿Cómo? ¿En serio quieres apostar esa gilipollez?—Lau frunció el ceño mientras lo miraba fijamente a los ojos.
            —¿No te parece bien?—le respondió Robert en tono aún más desafiante—. No me gusta apostar dinero, pero puedo hacer una excepción.
            —No puede ser tan cortito… ¡Dios!—gritó Laura soltando un gran suspiro y mirando hacia el techo del local—. Mire usted, señorito… Yo pondré las condiciones de la apuesta, ¿vale?
            —Oh, gracias por el piropo. Venga, di tú qué apostamos—accedió Robert antes de levantar su cerveza para dar un trago.
            —Quien pierda de los dos, durante una hora, hará lo que el otro quiera, cuando el otro quiera y donde el otro quiera… ¿de acuerdo?
            —¿Cómo dices?—Robert casi se atraganta con la cerveza—. ¿Eso quieres apostar? ¿Estás segura? Mira que nunca me has visto jugar al billar…
            —Ni tú a mí, motero…—Laura se acercó a escasos centímetros de él, mirándolo fijamente a los ojos y reclamando un sí con su mirada.
            —Está bien, acepto la apuesta—respondió con seguridad—. Nos jugamos una hora de esclavitud… me parece muy bien, tú te lo has buscado.
            —Sí, lo sé…—una pícara sonrisa se dibujó en los labios de Laura—. ¿Al mejor de cuántas?
            —Me da igual, que elija la dama…
            —Al mejor de diez, que no tengo prisa esta noche, a no ser que te parezca mucho o tengas otros planes, claro…
            —No, no, venga, al mejor de diez. De todas formas, no creo que me lleve mucho tiempo…
            —¡Pues entonces juguemos! ¡Scotty! ¡Prepara cervezas!—gritó Laura levantando los brazos hacia el cielo—. ¡Noche de billar!
            —Tú lo has querido…
            —Bueno, campeón, ¿comenzamos?—dijo la chica dando la vuelta a la mesa de billar y dirigiéndose hasta el lugar donde estaban colocados los tacos.
            Lau se quitó la chaqueta de cuero como si llevara prisa, dando la espalda a Robert y dejándola encima de una pequeña mesa auxiliar que había al lado. Él no le quitó el ojo de encima mientras duró todo el trayecto, recorrió la misma distancia que ella hizo contoneando sus caderas y mostrando aquel trasero tan bien perfilado. En el momento que la chica se dio la vuelta y lo miró sonriente, reparó en el resto de su cuerpo. Una mueca de asombro acudió al rostro de Robert.
            La miró con atención, iba tan insultantemente sencilla que Robert sintió cierta envidia de que pudiera estar tan guapa con una simple camiseta blanca de algodón y sin tirantes, una prenda que se ajustaba a las mil maravillas a su silueta. Sí, eso llamó su atención, pero no tanto como sus dos brazos tatuados desde las muñecas hasta los hombros, pinceladas de color que decoraban cada centímetro de su piel. En ese mismo instante sintió el irrefrenable deseo de acercarse para ver los dibujos con más atención; y lo hizo, esta vez no se lo pensó y se fue directo hacia ella.
            —Guau—exclamó Robert al acercarse sin desviar la vista de sus brazos.
            —Si no fuera porque ya sé lo rarito que eres, diría que es la primera vez que ves un tatoo...—le respondió Laura con cierto sentimiento de incomodidad por una parte, pero con un poco de rabia porque se hubiera fijado solo en esa parte de su cuerpo.
            —No es eso, he visto muchos, listilla—Robert apartó su vista de los brazos de la chica y la miró directamente a los ojos—. Tan solo es que no me lo imaginaba, bueno, en cierto modo sí, pero... ¡No sé, maldita sea, que me ha llamado la atención y punto!
            —Ah, vale, comenzaba a asustarme...—soltó una risa Laura, satisfecha de haber recuperado hacia sus ojos la mirada atenta del chico—. ¿Y bien? ¿Qué te parecen?
            —Son una obra de arte, la verdad, ¿significan algo especial?
            —Pues sí, cada uno de los tatoos hace referencia a algún pasaje de los libros que más me han gustado...
            —¿Ah, sí? Pues me parece algo muy original.
            —Venga, menos hablar y más jugar, que te vas a enterar, motero...
            —Cuando usted quiera, señorita...
            Laura colocó las bolas en el triángulo para comenzar, excepto la blanca y la negra que las colocó a la misma altura, invitando a Robert a coger un taco y ponerse al lado de ella, frente a la mesa. Él lo hizo, se inclinaron levemente asiendo los tacos cada uno a su estilo, golpearon las bolas hacia el fondo de la mesa y esperaron a que regresasen. La bola negra se quedó más cerca del borde.
            —Uy, creo que el saque es para mí...—dijo Robert en un tono cuasi burlón.
            —Bah, la suerte del novato...—le respondió ella sin deshacerse de su sonrisa—. Cuando quieras.
            Laura observó con atención a su contrincante de esa noche. Su semblante cambió de forma radical en cuanto se colocó frente a la mesa para abrir la partida. Notó cómo se concentraba en extremo y ponía todos sus sentidos en aquella partida.
            Golpeó fuerte y seco la bola blanca con el taco, haciendo que ésta saliera disparada a toda velocidad hasta impactar con todas las demás, las cuales hasta ese instante habían permanecido bien ordenadas en formación triangular.  Como si de una estampida se tratase, cada una salió despedida en una dirección distinta. Tres de ellas acabaron en una de las troneras. Satisfecho, miró a la chica.
            —No está mal. No…—Laura sonrió y contestó antes de que Robert pronunciase ninguna palabra—. Parece la suerte te acompaña…
            —¿Suerte?—replicó en tono chulesco mientras se iba a un lateral de la mesa para seguir con la partida—. Te demostraré que la suerte no tiene nada que decir aquí…
            Una bola tras otra, Robert fue colando casi todas las bolas salvo dos. Un fallo inesperado hizo que tuviera que ceder el turno.
            —Te toca, guapa.
            —Anda, pero si cuando te pones malote hasta sueltas piropos. Esto sí que es una sorpresa—Laura cogió su taco, se colocó en posición y le dio a la bola blanca, pero la carambola que pretendía no salió bien y la bola roja no entró.
            —Oh, qué mala suerte…—se le escapó a Robert junto a una carcajada.
            —No pasa nada, un fallo lo tiene cualquiera.
            —Eso va a ser…—Robert se dispuso a seguir tirando hasta que metió todas las bolas—. Uno a cero.
            —Enhorabuena, motero, pero aún queda mucho por jugar, ¿eh?
            —No te preocupes, será rápido.
            —Te veo incluso más seguro que antes, ¿verdad?—preguntó Laura colocando de nuevo el triángulo con las bolas y preparándose para sacar.
            —Claro que sí. No es que sea un campeón en billar, pero solo tengo un fallo o dos por partida, así que…
            —¡Guau! Eso es genial, ¿no?
            —Para mí sí… Venga, saca ya, que no quiero que esto se alargue demasiado.
            —Voy, voy—Laura sacó, pero la bola blanca impactó solo de refilón y apenas se movieron las bolas. Tampoco entró ninguna—. Vaya, no empiezo muy bien que digamos.
            —No, nada bien—Robert dibujó una sonrisa maliciosa en su rostro.
            —Venga, te toca.
            Las tres partidas siguientes no pintaron mucho mejor para Laura. En apenas media hora, Robert se había puesto a una partida de la victoria final. Para ese entonces, la atención de casi todos los clientes estaba en la mesa de billar. Robert se percató de que casi todo el mundo estaba pendiente de la partida y en más de una ocasión le pareció que cuchicheaban sobre el duelo que estaban disputando ambos.
            —Cuatro a cero—dijo—. No deberías haber apostado con un desconocido del que no sabes nada… Y me toca abrir…